Los tejidos vegetales son grupos de células, de uno o más tipos, que cumplen una función específica y que forman parte de los órganos de las plantas.
Principales tejidos vegetales
Para empezar, los principales tejidos vegetales suelen dividirse en dos grandes grupos: el tejido meristemático y el tejido permanente.
El tejido meristemático se encarga del crecimiento de la planta. Cuando las nuevas células se diferencian, se convierten en tejido permanente, que podemos clasificar en tres tipos generales: dérmico, vascular y
Tipos de tejidos vegetales
A continuación, describimos los tejidos meristemáticos y permanentes de una planta, y cada uno de los tipos de tejidos en los que estos se dividen.
Tejidos
Meristemático
Meristema apical o primario
Meristema lateral o secundario
Permanente
Dérmico
Vascular
Fundamental
Tabla 1: Tipos de tejidos vegetales
Tejido meristemático
Los tejidos meristemáticos son los tejidos de crecimiento en las plantas, formados por células indiferenciadas; es decir, que aún no tienen forma, función o tamaño especializados.
¿Recuerdas haber aprendido sobre la mitosis? El proceso por el que las células se dividen y replican. Los organismos vegetales utilizan la mitosis para crecer y repararse, de forma similar a como lo hacen los organismos animales. Sin embargo, la mitosis solo se produce en lugares precisos dentro de una planta, llamados meristemas o tejidos meristemáticos.
Las células que se derivan de estos (por mitosis) se diferencian para convertirse en un determinado tipo de tejido con ciertas cualidades y funciones. Existen dos tipos de crecimiento en las plantas: en longitud y en grosor. Por lo mismo, existen dos tipos de tejido meristemático:
Meristema apical o primario
Todas las plantas vasculares experimentan el crecimiento primario, que se refiere al aumento en la longitud de la planta. Este crecimiento se debe al meristema apical que se encuentra especialmente en las puntas de los brotes (tallo y ramas) de la planta y en las puntas de las raíces. Por eso, el crecimiento primario ocurre en los extremos de los tallos y las raíces.
La raíz es la parte de la planta que se encuentra bajo el suelo. Su función principal es absorber materiales valiosos del suelo, como agua, iones y nutrientes. El sistema de brotes de una planta es normalmente la parte que está por encima del suelo, como el tallo, las hojas, las yemas florales, entre otros componentes. El sistema de brotes es el responsable de la fotosíntesis en la planta.
Por lo tanto, estos extremos o puntas de los brotes y las raíces se describen como las regiones de división activa de las plantas o, en otras palabras, las regiones meristemáticas de las plantas.
Meristema lateral o secundario.
Las plantas tienen infinidad de formas y tamaños. Hay plantas herbáceas, como las de tomate, cilantro y los tréboles, que generalmente no crecen mucho y sus tallos son delgados. Por otro lado, están los árboles, que pueden crecer mucho y sus tallos llegan a ser muy gruesos y forman leña o madera.
Por lo general, las plantas que se consideran herbáceas, solo experimentan crecimiento primario. Las plantas leñosas experimentan, además de crecimiento primario, otro tipo de crecimiento conocido como secundario. El crecimiento secundario es un crecimiento lateral que aumenta el grosor de una raíz o un tallo.
Tejido permanente
El tejido permanente se clasifica en tres tipos generales: dérmico, vascular y fundamental (Fig. 2). Cada tipo de tejido permanente es, en realidad, un sistema de tejidos, ya que puede estar formado por dos o más tipos diferentes.
Tejido dérmico en las plantas
¿Sabías que dermis significa piel? El tejido dérmico de las plantas tiene una función similar a la de tu propia piel, ya que protege los órganos de la planta en su parte exterior y ayuda a evitar la pérdida de agua.
Hay dos tipos de tejido dérmico:
El tejido epidérmico:
Sus células suelen ser planas y pueden tener o no una vacuola. La epidermis consta de una sola o más capas de células y su función principal es proteger a las plantas del clima o de los patógenos. Las células epidérmicas también segregan una cutícula, que es una capa cerosa (de lípidos) que proporciona una protección adicional contra la pérdida de agua y los rayos UV del sol.
Las células epidérmicas pueden especializarse en su desarrollo posterior, dependiendo del órgano que protejan, y pueden convertirse en tricomas, células oclusivas de los estomas o pelos radiculares.
Los tricomas son proyecciones (parecidas a pelos) que sirven de protección, secreción o absorción, en los tallos y las hojas. Las células de guarda estomática controlan el intercambio de gases en las hojas y los pelos radiculares ayudan a aumentar la superficie de las raíces.
El tejido peridérmico:
forma la peridermis (el tejido que reemplaza la epidermis en plantas leñosas) y es un tejido de crecimiento secundario. Las células peridérmicas son más gruesas que las epidérmicas y suelen estar muertas.
Tejido fundamental en las plantas
El tejido fundamental incluye todo el resto de tejidos de una planta que no sean el vascular o el dérmico. Esto significa que gran parte del tejido vegetal, el que forma la mayor parte del volumen de la planta, es tejido fundamental. Este tipo de tejido es diverso y tiene varias funciones, entre ellas el almacenamiento, la fotosíntesis y soporte estructural.